martes, 2 de noviembre de 2010

El rey bondadoso y la princesa fría.

Hace muchos años en un reino muy lejano, vivía un joven rey muy bondadoso, el se interesaba mucho por su reino y su deseo era poder casarse con alguien que compartiera su bondad, este joven rey estaba comprometido con una princesa, el rey recibió una carta que decía que su prometida iría a vivir con el, estaría seria la primera vez que se verían, así que el rey preparo una fiesta para anunciar la llegada de su prometida.

Ya en la fiesta el esperaba en su trono a la llegada de su princesa, uno de los sirvientes anuncio que la princesa había llegado, ella era muy hermosa, cabello castaño, largo hasta la cintura, rizado y sujetado detrás de la cabeza, en su cabeza reposaba una preciosa tiara que no hacia mas que resaltar aun mas su belleza, ella usaba un hermoso vestido azul cielo, que iba juego con sus ojos, pero en sus ojos no se veía nada, ni una emoción, nada.

La princesa camino hasta el rey para presentarse, al llegar frente a el e hizo una reverencia, el rey le indico que se irguiera, que no había necesidad de ser tan formales, los ojos del rey refulgían de curiosidad por ella, pero en cambio los ojos de ella miraban al rey totalmente desinteresados, el rey estaba sorprendido, pensó que tal vez se debía al viaje que ella había realizado, así que la presento a sus súbditos y luego le envío a descansar.

Al día siguiente, el rey pidió ver a la princesa, ella fue a verlo y cuando entro en la habitación el rey pensó que vería un rostro sonriente, pero en cambio vio la cara seria de la princesa, el rey se sorprendió mucho, pensó que la muchacha era infeliz así que le dijo “hay alguna cosa que desees” y la princesa contesto
“tengo todo lo que necesito”.

La princesa se marcho y salio a leer al jardín, en cambio el rey paso días y días pensando en algo que pudiese hacerla feliz, mientras observaba a la princesa día tras día cuando ella salía al jardín a leer, el rey decidió intentar convivir con ella, así que el comenzó a salir al jardín de igual manera, el rey se topo con una par de niños, hijos de sus sirvientes y se ofreció a jugar con ellos, los niños aceptaron, desde ese entonces el rey salía todos los días a jugar con los niños, por que el sabia que día tras día ahora era ella quien le estaba observando, el rey tuvo la esperanza de que tal vez la princesa se le acercaría un poco, pero ella nunca lo hizo, levantaba la vista de su libro una que otra vez, pero eso era todo.

Poco a poco el rey fue odiándola más y más, no podía ella al menos fingir interés, o al menos hablarle, ellos solo se decían los buenos días y las buenas noches, es que ella no estaba interesada en el rey en lo absoluto. El rey harto de su comportamiento salio al jardín y hablo con ella, le dijo “¿Te causa tanta infelicidad el estar aquí?”, la princesa levanto su vista del libro y contesto “Al contrario estoy muy encantada de estar aquí”, “Pues no lo parece” dijo el rey algo enojado, se marcho y se encerró en su alcoba. Mientras tanto la princesa derramo una lágrima.

El rey pasó días encerrado en sus aposentos, no podía creer que el destino le hubiese mandado una princesa tan fría como prometida. Mientras tanto la princesa siguió saliendo al jardín todos los días, una de las sirvientas vio a la princesa leyendo como siempre en el jardín, sin duda ella estaba enterada de que el rey no había salido de su alcoba en días, pero a la princesa no parecía inmutarle, la sirvienta estaba llena de ira, como se atrevía esa princesa que recién había llegado, a romperle el corazón al rey, la sirvienta tomo unas tijeras y ataco a la princesa.

Mientras tanto el rey miraba por la ventana de sus aposentos, no quería resignarse a casarse con una princesa tan fría como ella, pero tampoco sabia que otra cosa hacer, los preparativos de la boda casi estaban listos, así que no había manera de echarse para atrás.

Un sirviente entro a toda prisa a sus aposentos y dijo que la princesa estaba siendo atacada, el rey sin pensarlo dos veces se puso de pie y corrió a toda prisa, hacia el único lugar donde pensaba que ella podría estar, y efectivamente ahí estaba ella, tirada sobre la nieve del frío invierno, hacia un par de días que había comenzado a nevar, pero a pesar de eso la princesa siempre estaba ahí, el rey llego a toda prisa a la escena, pero antes de decir algo se dio cuenta de que algo era diferente, la larga cabellera de la princesa estaba tirada en el piso junto a ella, su vestido azul estaba rasgado y la sirvienta frente a ella le estaba gritando “Como te atreves a venir aquí y destrozar el corazón de nuestro rey, el es una persona muy bondadosa, alguien como tu no merece ser su esposa”, la princesa miraba al suelo con ojos fríos y la sirvienta al ver que la princesa ni siquiera pestañeo decidió acabar con su vida “!Te matare!” grito, “!ALTO!” grito el rey y detuvo la mano de la sirvienta que iba a encajarle las tijeras a la princesa, la sirvienta cayo al suelo de rodillas, “¿Por qué…?, ¿Por qué ni siquiera te interesa?”, “Por supuesto que me interesa” dijo la princesa con una expresión preocupada en el rostro, “Hasta ahora no he hablado mucho con el rey, pero no significa que no le aprecie, no estoy segura de si el siente algo por mi, pero yo estoy segura de tener sentimientos por el, he decidido dejar que se desahogue, es lo mejor que alguien puede hacer cuando esta molesto, me importa el hecho de que usted piense matarme, por que mas que perjudicarme a mi le perjudicaría a usted, estoy segura de que luego se arrepentiría, uno no siempre debe dejarse llevar por las emociones, es cierto que por mas hermosas que sean, también son autodestructivas, tengo control sobre mis emociones, es por eso que no las muestro, no significa que no las tenga y la prueba de eso es que cada día salí al jardín a leer, tenia la esperanza de que su majestad saliera de nuevo, para poder verle de nuevo y decirle lo que siento…”, la sirvienta se cubrió el rostro y comenzó a llorar, en cambio el rey estaba sorprendido, nunca la había oído hablar tanto, nunca se había dado cuenta de que clase de persona era y comenzó a sentirse culpable por haberla juzgado mal. “Perdóneme princesa” dijo la sirvienta ”Después de esto merezco morir” la sirvienta tomo las tijeras y trato de suicidarse, pero antes de que el rey pudiera detenerla, la princesa la detuvo, se hizo un pequeño corte en la mano, “No lo hagas” dijo la princesa, “morir no es la solución, solo causaras sufrimiento a las personas que te rodean, debes vivir para perdonarte a ti misma”, la sirvienta comenzó a llorar de nuevo y entre sollozos dijo “Pero que hay de usted princesa… la he atacado y lastimado… no creo que usted pueda perdonarme”, “tienes mi perdón” dijo la princesa “No ha pasado nada grave, este pequeño corte sanara muy rápido y en cuanto a mi cabello, volverá a crecer y hasta entonces tu deberás perdonarte a ti misma”, la princesa se puso de pie con ayuda del rey y luego ambos ayudaron a la sirvienta a levantarse.

La sirvienta les agradeció y dijo y que ella personalmente quería encargarse de cuidar de la princesa, ambos le dieron su autorización, la sirvienta se marcho y dejo al rey y a la princesa solos. El rey sin previo aviso se puso de rodillas frente a la princesa y dijo “ te he juzgado mal, pensé que eras fría e indiferente, que yo ni siquiera te importaba, que creías que todos los que estaban a tu alrededor eran nada, lo lamento, espero puedas perdonarme”, “Por supuesto que si” dijo la princesa, ella aun estaba sorprendida por las acciones del rey, pero claro que podía perdonarle, después de todo ella le amaba, el rey comenzó a hablar de nuevo “Me comportado muy grosero contigo, te grite, y te deje esperando afuera en el frío, pero me he dado cuenta de que eres todo lo que he estado buscando en mi vida, espero que en verdad me hayas perdonado y quisiera saber ¿Si aun te gustaría ser mi reina?”, “Nada me haría mas feliz en este mundo” respondió la princesa, en ese momento por primera vez desde que había llegado al castillo, la princesa sonrío y fue la sonrisa mas brillante, hermosa y pura que el rey había visto en su vida.





Moraleja:
Puedes tener al amor de tu vida frente a ti no poder verlo a simple vista, debes ver mas allá de lo que ven los ojos para darte cuenta de lo que esta frente a ti y sobre todo darte cuenta de que las apariencias engañan, no importa cuanto crees que conoces a una persona, nunca podrás conocerla del todo bien.

5 comentarios:

  1. *sniff* llore mientra escribia *sniff* hay me encanta esta hermosa esta historia

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  2. Es una historia realmente bonita, simplemente me encantó. Perdon por no comentar mucho en este blog, es que a veces no sé que comentar respecto a las poesías, por más que me gusten.
    Espero que sigas escribiendo relatos como este :)

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  3. si claro muchas gracias, la historia se me ocurrio de repente y me dieron muchas ganas de escribirla, esta hermosa, realmente me encanto

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  4. me gusto tu historia es muy linda
    sabes yo tambien escribo y tu blog fue una inspiracion para que pesara en armarme uno yo y asi publicar lo ya ecribi y que la gente me vaya conociendo.
    te agradesco y pieso seguir leyendo la vampiresa y el resto de lo que has escrito

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  5. muchas gracias lulaipor supuesto que seguire escribiendo :D y asi podra leer mas de lo ke escriaa :D

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